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Aprende a leer primero (Demo)

Las anécdotas de mi infancia en las que aparece mi hermana Val, son tan chistosas que termino con dolor abdominal de tanta risa.

Habré tenido unos cinco años, ella dos. Mi mamá nos leía un cuento. Por un momento me lo dio para que practicara mi lectura -La pe- que- ña es- ta- ba- , apenas sabía hacerlo.

Val no quiso quedarse atrás, así que tuvo una genial idea -¡Yo también quiero leer!- A lo que mi mamá contestó –Cuando tu hermana termine de leer, te toca.- Dado que mi lectura era torpe y atropellada, ese párrafo debió parecerle insufrible.

Antes que la pequeña de la historia lograra encontrar su pelota, mi hermana se aventuró en un berrinche colosal, con gritos, retorcida de cuerpo en el piso igual que un brake dancer, llanto y todo el espectáculo completo. -¡Quiero leer!- no paraba de decir.

Creo que solo por cansancio, mi mamá aceptó pasarle el cuento –A ver, aquí está. Lee.- Mi hermana lo tomó con una de sus manitas, mientras con la otra se limpiaba las lágrimas. Lo miró fijamente por unos segundos, luego lo soltó lanzando un llanto estruendoso, mayor al primero, – ¡No sé leer! -.

Esta historia me recuerda las ocasiones en que he querido brincar directo a la versión consumada de mis sueños olvidando que para llegar ahí, antes, el Señor me hará crecer, pulirá mi carácter, me hará depender totalmente de Él, en otras palabras, me enseñará a leer primero.

Dios te puso donde estás para enseñarte todo lo que necesitas para cumplir tu propósito. Él sabe que si no aprendes, no podrás sostener por mucho tiempo el cuento y con dolor verás tu propósito escaparse de tus manos en un instante.

Tu situación actual, cualquiera que esta sea, es una preparación. No solo para que cumplas el sueño que has imaginado, sino el que Dios mismo tiene planeado para ti, que siempre es mucho mejor. Tu labor es cooperar con Él, ser una paciente y buena alumna, perseverar en lo que Dios te pide hacer sin cansarte y confiar que estás cada vez más cerca.

Entrega tus proyectos al Señor

Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran. Mateo 7:13,14

Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Proverbios 16:3 El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor. Proverbios 16:9

El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor. Proverbios 19:21

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo. Eclesiastés 3:1

Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; más altos que los cielos sobre la tierra. Isaías 55:9

Recuerda

Si permites que Dios te enseñe a leer primero, será Él mismo quien te presente las condiciones perfectas para que avances en tus sueños.

Antes de emprender cualquier proyecto, pregunta a Dios si es lo que desea que hagas.

Oración

Padre mío, estoy lleno de sueños, proyectos que me apasionan, por los que trabajo sin ver el reloj, con los que dejo volar mi imaginación. Todos estos, hoy te los entrego para que seas tú mi primer y más importante revisor, quien me marque el paso y me muestre el camino para cumplir los que sean conforme a lo que tienes planeado para mí.

Si aún no se consuman, es porque estás preparándome, moldeando mi carácter para que cuando sea el momento, esté listo para sostener ese proyecto con fuerza, hacerlo crecer y no soltarlo. Confío totalmente en ti Padre. No desesperaré, estaré atento a tu enseñanza, aprovecharé cada ocasión para crecer y con emoción esperaré conocer la visión que tienes para mí.

Por: Adriana Monroy Ojeda

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